El calorcito primaveral se empieza a sentir. Los días se hacen más largos y más aprovechables para compartir con nuestras mascotas al aire libre. Una época muy linda (de eso no hay duda), salvo por un detalle: nuestras mascotas comienzan a cambiar el pelo.

Hay pelos por todos lados sí, pero debemos entender que es porque las mascotas, sean gatos o perros, necesitan cambiar su pelaje. Ocurre, como muchos de ustedes deben saber, en la entrada del invierno y del verano: en el primer caso, por un pelaje que los permita mantener su calorcito temporal, en el segundo, uno que les permita estar más fresquitos.

¿Pero podemos hacer algo para que esa etapa sea menos quejumbrosa tanto para ellos como para nosotros? Sí que podemos. Los ayudamos al cepillarlos.

Esto ayuda porque, además de hacerles un mimos, estamos ayudando para que todos los pelos viejos caigan y no terminen por convertirse en nudos, que después cinchan y lastiman al animal. Ni que hablar que colaboramos para que su piel respire mejor y se renueven las células.

Eso sí, a la hora de peinar a nuestros perros o gatos es importante saber cuál herramienta es la correcta. En otras palabras, dependiendo del largo del pelo, el cepillo o peine que corresponde.

Si el pelo es corto, vendrá bien utilizar un cepillo con cerdas de goma, las manoplas o guantes que vienen con peines masajeadores son ideales. La piel estará bastante más accesible al contacto que tengamos con ellos y no habrá riesgo de lastimarlos. Sin embargo, más allá de la suavidad, estaremos cumpliendo la función de eliminar el pelaje que ya no sirve.

Para el caso de los perros o gatos con pelo medio, deberíamos utilizar cepillos con cerdas metálicas y juntas. Eso sí, que las puntas sean redondeadas para evitar lastimar a nuestros amigos. Es muy importante cepillar varias veces a la semana (alrededor de cuatro días) para ayudar a que el pelo suelto comience a desprenderse de lo demás.

Luego está el pelo largo, y aquí también figuran aquellas mascotas que a pesar de tener pelo no tan largo, si es grueso y en cantidades. Para estos casos, necesitaremos usar primero un cepillo o peine de cerdas metálicas (redondeadas) que permita desenredar bien el pelo de nuestra mascota. Después, es bueno utilizar un cepillo de doble cara, esos que por un lado tienen púas metálicas que retiran los pelos muertos y por el otro cerdas que cepillan aportando suavidad al pelaje de las mascotas.

Un detalle no menor para cualquiera de los casos: la suavidad, ternura y paciencia a la hora de peinar al mejor amigo.

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